Desperté con un vacío en el estomago. Pensé que era hora de desayunar algo y me prepare un yogurt y una buena taza de cafe negro.
Sentada frente al jardín pude ver que las ciruelas estaban cayendo una por una, lentamente.... Por que soy yo la única que se da cuenta de estas cosas? tal vez por que soy la única que va a treparse a una escalera y empezar a bajarlas, mientras los demas siguen acostados pensando que harán hoy o de plano rascándose las pelotas.
Deje mi delicioso cafe a medias y me trepe a bajar las ciruelas. Dios mío! El pobre ciruelito!! como le hace para cargar con tanto? Yo tengo 4, bueno 5 si incluyo a mi marido que a veces se comporta como adolescente en su periodo, y ya me anda. En fin mientras hacia acrobacias para bajar las mentadas ciruelas, vi que las que estaban en lo alto estaban negras ya, inútiles, inservibles; me puse a pensar en ti. Mi bebe de 18 años que quiere abrir las alas ya y empezar a volar, dejar el nido que con tanto amor empecé a formar por ti. Deje mi niñez y mi inmadurez para dedicarme a ti. No he sido perfecta, pero lo he tratado.
Las ciruelas me hizo ver que es mejor así, que debo dejarte ir antes de echarte a perder. No quiero una ciruela inútil, inservible. No quiero un hijo inútil e inservible tampoco. Así que te llevas mi bendición, mi corazón y como una amiga muy querida me lo dijo, te llevas una cajita para que pongas ahí todos los recuerdos de todo lo que hemos vivido juntos. Cada vez que me necesites, abre esa cajita. Ahí estaré siempre para ti.
Adiós corazón, Buen viaje.

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